Nota de la fundadora
[ Ref: el origen de la alquimia ]El problema
Al principio de mi andadura como formulista estaba convencida de que todo dependía de elegir bien los principios activos y su concentración. Pronto entendí que no bastaba: si un activo no llega a su lugar de acción, por muy bien elegido que esté, no funciona como debería. Por eso los excipientes dejaron de ser secundarios y pasaron a ser parte esencial de la fórmula.
Principios activos seleccionados, en concentraciones elevadas y con una formulación adecuada, parecían la clave del éxito. Pero faltaba algo. Incorporé el cuidado de la microbiota y los nutracéuticos y, aun así, seguía encontrándome con personas con rutinas impecables cuyos resultados no llegaban como deberían.
No era un problema de formulación. Era algo más profundo.
En la mayoría de los casos, el factor común era el mismo: el estrés. El cortisol. Un estado interno que lo condicionaba absolutamente todo, también la piel.
La creadora
Antes que formulista, perfumista, coach o estudiante de neurociencia, soy farmacéutica. Y, en esencia, ¿qué hace un farmacéutico? Toma un problema y lo convierte en una fórmula. En algo tangible. En un «hágase según arte».
Cuando entendí el papel del estrés, supe que no podíamos seguir dando respuestas parciales a problemas complejos. Por eso seguí formándome, esta vez en algo más alejado de mi mundo farmacéutico: en coaching y en neurociencia. Porque una respuesta real tiene que ser completa y tener en cuenta a la persona en su totalidad: cuerpo y mente.
El descubrimiento
Lo más fascinante ha sido comprobar hasta dónde podemos llegar. No solo podemos mejorar la piel cuando reducimos el estrés: podemos utilizar la piel y el olfato como vías de acceso al sistema nervioso. Podemos enviar señales. Podemos influir en cómo se siente el organismo.
La fórmula
De ahí nació Ateliest: de la necesidad de formular algo tangible que actuara como puerta de entrada al sistema cerebro-piel. Algo que no se quedara en la teoría, que se pudiera aplicar y que se pudiera sentir.
Así nació Active Botanical Mist. Algo tan simple como una pulverización en el rostro es capaz de generar una respuesta medible y de enviar un mensaje de calma al sistema nervioso. Y eso, para mí, lo cambia todo.
La misión
Ateliest parece la consecuencia de todas mis formaciones posteriores, pero en el fondo es una vuelta a mis orígenes. Es como si alguien me hubiese puesto delante el estrés, el cortisol elevado y su impacto en la piel y en el organismo, y me hubiese dicho: «Ahí lo tienes; ahora encuentra la forma de transformarlo».
Eso es exactamente lo que he intentado hacer. Porque quizá la calma no sea algo que haya que buscar fuera, sino algo que podamos aprender a activar y a lo que volver.
Gracias por compartir este apasionante camino conmigo.
Estíbaliz Lancha Camacho
Fundadora, Ateliest